Jardín de primavera
Delicados pendientes artesanales de arcilla polimérica con motivos naturales diseñados con esmero. Un pendiente luce una fina flor blanca con centro amarillo, el otro una hoja verde: una combinación armoniosa que refleja la belleza de la naturaleza.
Los detalles están pintados a mano, lo que confiere a cada par un aspecto único y artístico. Los cálidos tonos amarillos y los motivos pintados a mano les dan a estos pendientes un aire fresco, alegre y natural.
Su superficie brillante realza los colores de forma espectacular. Los pendientes son ligeros y cómodos, aportando un toque natural y desenfadado a cualquier conjunto.
Dado que cada par está hecho y pintado a mano, cada pieza es única. Pueden presentarse pequeñas irregularidades que realzan el carácter especial de la joyería artesanal.